jueves, 12 de noviembre de 2015

Películas - Años 60: Desde Rusia con Amor (1963)


FROM RUSSIA WITH LOVE (8/10)

Ya veremos... por la mañana.

Tras el inesperado éxito de la primera película de 007, Dr. No, la productora Eon no tarda en ponerse manos a la obra con el mismo equipo para la continuación de la cinta. La elegida sería otra novela de Ian Fleming, en este caso, From Russia with Love, el quinto libreto sobre las aventuras del agente secreto. Cuenta la leyenda que el que la productora se decantase por esta historia se debió principalmente a que el popular presidente de los Estados Unidos en aquel momento, John F. Kennedy, había incluido esta novela de James Bond como uno de sus diez libros favoritos.
En esta ocasión, la organización SPECTRE, la cual también estaba detrás de los planes del Dr. No, planea hacerse con la máquina de encriptado rusa, Lektor, y a su vez, vengarse del agente del MI6, James Bond (Sean Connery). Para ello organizan un complejo complot en el que planean que Bond se haga con la máquina, ayudado por una agente rusa del consulado soviético en Estambul, la camarada Tatiana Romanova (Daniela Bianchi), que se hará pasar por una desertora, presionada por una ex-coronel del ejército ruso, quien en realidad trabaja para SPECTRE. A su vez, en tierras turcas, Bond contará con la inestimable ayuda del contacto del MI6, Kerim Bey (Pedro Armendáriz), quien se convertirá en su mejor aliado. Y es que el agente británico necesitará toda la ayuda posible, ya que tras sus pasos se encuentra Donald Grant (Robert Shaw), el mejor y más letal asesino de SPECTRE, entrenado especialmente para acabar con la vida de 007.
Contradiciendo ese popular dicho de que segundas partes nunca fueron buenas, los productores Albert R. Broccoli y Harry Saltzman deciden seguir paso a paso todo lo que se debe hacer para obtener una secuela que supere a la cinta anterior. Para empezar doblan el presupuesto de la película, logrando así enfrentarse a un proyecto más ambicioso, y eso lo notamos desde la primera escena, buscando un estilo parecido al del maestro Hitchcock, aunque quedándose algo lejos. Para evitar nuevos errores, y corregir los anteriores, siguen con casi el mismo equipo técnico y artístico. El espectador conoce lo esencial por la primera entrega, en esta ocasión la acción tarda mucho menos en llegar, ya que las presentaciones resultan inecesarias. Lo ambicioso del proyecto le da a la película otro carisma, principalmente al rodar en una de las ciudades más hermosas del mundo, Estambul. La acción principal de la historia transcurre entre las calles turcas, ya sean persecuciones, tiroteos, enfrentamientos, da igual, se asienta uno de los principales pilares del cine de James Bond, este no se queda quieto en Londres. Toda esta serie de buenas intenciones para llevar a cabo una mejor cinta no evitó toda una serie de desdichas durante el rodaje. Este llevó más tiempo del previsto, principalmente por las dificultades de rodar en Turquía con gran número de actores inexpertos que obligaban a repetir constantemente las escenas. El actor mexicano, Pedro Armendáriz, rodó la cinta mientras se moría de cáncer de estómago. El empeoramiento fue a tal que rodaron primero todas sus escenas. Acabaría suicidándose en el hospital donde le internaron tras el rodaje. Jamás vería la película terminada. Para rodar la parte de las ratas, el equipo tuvo que trasladarse a un garaje de Madrid, y separar a estar mediante una gran mampara de cristal, ya que atacaban a los técnicos. La escena de los helicópteros casi costó la vida tanto a Connery, como al director, Terence Young. Y por último, la memorable, e imprevista en un principio, escena final de la persecución con las lanchas, y posterior explosión casi abrasa a los dobles.
Por su parte, Sean Connery realiza una mejor interpretación ya que conoce y entiende a su personaje. No busca forzar demasiado las características de este, como ocurría en Dr. No, sino más bien, desarrolla a este de manera más relajada y pausada. La compenetración entre ambos ha comenzado. Y tenemos nueva chica Bond, en este caso la agente rusa Tania, a la que da vida la actriz y modelo Daniela Bianchi, la cual obtuvo el papel gracias a su natural belleza, y que realiza un buen trabajo. Pero si he de destacar a alguien, es al genial Robert Shaw, dando vida al frío y calculador asesino nórdico Donald Grant, en el papel que le permitiría dar el salto definitivo a la gran pantalla de los escenarios de Londres.
En esta cinta repiten tanto M, jefe del MI6, y Moneypenny, la secretaria eternamente enamorada de 007, personajes esenciales en el mundo de James Bond, pero también aparece otro esencial, y al que en Dr. No no le habían dado mayor importancia, y este es Q, el intendente de Bond, responsable de todos los artílugios que el agente empleará durante sus misiones. En este caso, un maletín armado con navaja, bomba de humo, y un rifle de precisión desmontable. 
En resumen, Desde Rusia con Amor, es superior en todos los aspectos a Dr. No, una muy buena cinta también, pero que sirve de trampolín a esta segunda entrega para mejor el material original y regalarnos una de las mejores cintas, no solo de la etapa de Connery como Bond, sino también, una de las mejores de la saga.


@solocineclasico

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