viernes, 22 de agosto de 2014

Películas - Años 60: ¿Qué fue de Baby Jane?


WHAT EVER HAPPENED TO BABY JANE? (9/10)

No la mearía encima ni aunque se estuviera quemando viva.
Bette Davies sobe Jon Crawford.

Existe una frase, un tanto manida, aunque no por ello fútil que dice: "en ocasiones la realidad supera a la ficción". Y ¿Qué fue de Baby Jane? es quizás uno de los mejores ejemplos jamás vistos en la gran pantalla.
Precedido por la famosa rivalidad entre dos grandes actrices del cine clásico como Bette Davis y Joan Crawford, (únicamente comparable a la de Joan Fontaine con su hermana Olivia de Havilland), la cinta narra una historia que podría haberse dado perfectamente en la realidad con cualquiera de las dos parejas mencionadas anteriormente. Una historia de celos, frustración, odio, que traspasa la pantalla, y que marcó a fuego lento una de las más curiosas páginas de la historia del cine.
Empezamos en 1917, cuando una "adorable" niña llamada Baby Jane es la estrella número uno del país. A pesar de su angelical aspecto, se trata de una cría mimada e insufrible, a la que su padre no cesa de mimar ante la mina que resulta su pequeña. Mas al mismo tiempo, deja de lado a su otra hija, Blanche, a quien su madre le hace jurar que cuando triunfe en el futuro, jamás abandonará a su hermana si la necesita. Efectivamente, 20 años después es Blanche la que se ha convertido en la estrella más cotizada del momento, mientras que Jane ha pasado una espiral de decadencia total en la que sólo participa en películas gracias a su hermana. Se produce un terrible accidente de coche en la casa de ambas y saltamos 30 años más en los que somos testigos del sobrecogedor día a día en la vida de las hermanas. Blanche, en silla de ruedas, se encuentra apartada del mundo entero ante el efecto aislante de una alcoholizada y tirana Jane, la cual, aunque "cuida" de ella, también hace todo lo posible para hacer la vida imposible a la primera. Esto, unido a que el dinero de Blanche se agota por lo incontables gastos su hermana provocan una serie de acontecimientos, acompañados de terribles delirios por parte de Jane, harán las delicias del espectador aficionado a altas dosis de tensión.
Y es que semejante argumento podría haber caído en el más absurdo de los ridículos de no haber contado, además de con un gran reparto encabezado por las soberbias actrices anteriormente mencionadas, con un director con un estilo muy definido como era el de Robert Aldrich. Originario de Cranston, Rhode Island, Aldrich tuvo la suerte de contar entre sus mentores a directores de la categoría de Jean Renoir o Charles Chaplin, entre otros, trabando con ayudante de dirección. Debuta en la silla de director durante la década de los cincuenta con títulos como Vera Cruz (1954), Apache (1955), o El beso mortal (1955)... todas ellas provistas de una violencia poco propia para la época. Una violencia sucia, incómoda, desgarradora, sabiamente plasmada, porque... ¿acaso no resulta más sobrecogedor ver a dos ancianas peleando, literalmente, a muerte que a dos forzudos propinarse "sonoros" puñetazos? 



En 1960, Aldrich leyó la novela de Henry Farrell y supo desde el primer momento que tenía entre sus manos todo un bombazo. Se hizo con los derechos de la misma y comenzó a dirigir el trabajo de adaptación, el cual corrió a cargo del guionista Lukas Heller. Aunque el proyecto no adquiriría el adjetivo de "obligado interés" hasta la confirmación Joan Crawford y Bette Davis para los dos papeles principales, ya que si rivalidad entre ambas era conocida con anterioridad, tras el rodaje de la cinta aumentaría a niveles legendarios. Aldrich pensó en un primer momento en Crawford para el papel de Jane, el cual ella rechazó debido a que era un personaje muy "feo". En vez de eso, se hizo con el de la "dulce" Blanche. Al mismo tiempo, Davis no estaba pasando por su mejor momento artístico, ya no era una actriz de renombre como años atrás, por lo que cuando recibió el guión de Aldrich para participar en la película dijo que sí al momento. Se suele contar que con su característico sentido del humor, y una cierta pizca de verdad, Davis había puesto un anuncio en el periódico con anterioridad sobre si misma en los siguientes términos:
Madre de tres hijos de 10, 11 y 15 años, divorciada. Estadounidense. Treinta años de experiencia como actriz de cine. Conservo movilidad; más amable de lo que se rumorea. Se ofrece para trabajo estable en Hollywood (experiencia en Broadway).
Y que gracias a ello se hizo con el papel de Jane. Bien, si es cierto que puso el anuncio en el periódico, no es verídico que consiguiera entrar en la película por el mismo, ya que este fue publicado poco antes de estrenarse la película, y por supuesto, después del rodaje. No es más que una de tantas leyendas urbanas de Hollywood.
Una vez que contaban con ambas actrices el rodaje se llevó a cabo sin grandes contratiempos. Tanto Crawford como Davis fueron correctas la una con la otra en todo momento salvando ciertas situaciones que no han hecho más que acrecentar la fama de esta cinta. Las más conocidas son las de cuando Davis golpeó realmente a Crawford en la cabeza durante una escena de forcejeo y por lo que la actriz requirió puntos; a su vez, cuando Crawford se puso pesas en su albornoz cuando Davis debía arrastrarla por el plató para dañarle la espalda; y por supuesto, la máquina de Coca-Cola que Davis hizo instalar durante el rodaje para fastidiar a su compañera, la cual estaba casada con el principal directivo de Pepsi en aquel momento.


Aunque la más célebre de las luchas entre ambas actrices comenzó al finalizar el rodaje, durante la promoción de la película, continuando durante los siguientes años. Davis consiguió una nominación por su papel, al contrario que Crawford, que se vio sumamente resentida por ello, por lo que se dedicó a llamar a todo Hollywood para que no la votasen. El Oscar fue para Anne Bancroft por su gran trabajo en El Milagro de Anna Sullivan, la cual no fue a recoger el premio. En su lugar acudió la propia Crawford, pudiendo así completar su venganza. Las declaraciones que se cruzarían a lo largo de los años reflejarían el odio ciego entre ambas actrices. Particularmente conocidas son las de Davis sobre Crawford como la que abría este artículo u otras como: Se ha acostado con todas las estrellas de la MGM, menos con la perra Lassie (sobre el gran y conocido número de amantes, tantos masculinos como femeninos, de Crawford durante gran parte de carrera); o Uno nunca debe decir cosas malas sobre los muertos, sólo se deben decir cosas buenas... Joan Crawford está muerta, ¡qué bien!, (al morir esta última).
Pero es que a veces olvidamos que la auténtica batalla que llevaron a cabo estas dos grandes actrices fue en la película. Un combate en el que Davis sale victoriosa por la sencilla razón de que su contrincante declinó el papel más complicado. Un papel que, igual que la propia película, requería de un profesional que supiera no caer en el ridículo. Su personaje supone la definición perfecta de grotesco. Un maquillaje, del que la misma actriz se encargo, que permitía aumentar los signos de vejez y locura en su rostro, acompañado de un vestuario realmente en ocasiones inquietante.


Una auténtica joya para conocer a ambas actrices en caso de que no hayáis tenido aún la oportunidad. Una película aterradora, incómoda, incluso hasta visceral de la que nos llevaremos una impresión que tardará en digerir. Una cinta de capital importancia en la historia del cine y de obligado visionado. ¿A qué esperáis?



@solocineclasico

2 comentarios:

  1. Te hago caso y la voy a ver inmediatamente otra vez con gran placer. Es una película que me recuerda en momentos a "El crepúsculo de los dioses". Lo que me parece terrible es que estas dos actrices estuvieran sumidas en el olvido por parte de los estudios pero gracias a esta película retomaron sus carreras. Obra maestra total.

    ResponderEliminar
  2. Alucinante para un adolescente de 18 años ver ¿que pasó con Baby Janes,Odié Janes y Amé a Blanche,pero ambas actrices actuaron,con el gran talento que poseían,pero cuando en el final se descubre quien es la buena y quien la mala,me produjo pena por ambas

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...