jueves, 3 de julio de 2014

Películas - Años 60: El día más largo (1962)


THE LONGEST DAY (7,5/10)



Podemos encontrar tres tipos de películas bélicas: 1-La anti-bélica y crítica por naturaleza (Senderos de Gloria o Sin Novedad en el Frente); 2-Las que buscan impresionar al espectador con sus efectos especiales; 3-Y las que buscan mostrar el mayor realismo posible con tintes casi documental una acción, como podría ser perfectamente "El día más largo". Y es que esta cinta es uno de los mejores trabajos jamás realizados sobre la operación "Overlord" (desembarco -aéreo y naval- y batalla de Normandía), sin contar con otros documentales o películas como Saving Private Ryan (Steven Spielberg, 1998), aunque esta última solo trate parte del desembargo en la playa de Omaha durante sus primeros 20 minutos.
Basada en la obra homónima de Cornelius Ryan (también autor de Un puente demasiado lejano), El día más largo cuenta a lo largo de tres horas los principales detalles de lo que supuso el mayor y más ambicioso desembarco anfibio de la historia el 6 de junio de 1944 en la costa de Normandía (Francia), durante la Segunda Guerra Mundial. Para ello, ha de mostrar todo lo relacionado con dicha operación desde ambos bandos. Tanto los preparativos del ataque por parte de los aliados, como la defensa por parte de las fuerzas del Eje. Y aquí es donde reside el valor de la cinta, ya que no trata en momento alguno de mostrar buenos y malos, sino atacantes y defensores. Una batalla entre dos ejércitos del que sólo uno puede salir victorioso. Para dicha tarea se contrataron a veteranos que participaron en dicha acción y que hicieron las funciones de asesores. Algunos de ellos fueron los generales Günther Blumentritt, Max Pemsel y James M. Gavin; el oficial de la resistencia francesa, Philippe Kieffer; el mayor británico John Howard que conquistó el Puente Pegasus (el cual aparece con gran realimo en el primer videojuego de la saga Call of Duty); o Werner Pluskat, primer oficial alemán que vió el desembarco en las playas.

Queda claro que para narrar semejante épica hacía falta una serie de actores de nivel, aunque todos ellos de reparto, ya que debido al extenso número de historias que narra la cinta y su carácter coral, resulta imposible destacar a un solo actor protagonista, así que al menos hacían falta unos pocos que diesen "renombre" al proyecto. De tal manera que dichos actores serían: John Wayne (Charlton Heston estuvo a punto de hacerse con su papel), Robert Mitchum (en mi opinión el auténtico protagonista), y Henry Fonda (cuya participación me pareció irrelevante a pesar de mi admiración por el actor). Otros de los actores conocidos que participaron en la película fueron Richard Burton, Sean Connery, Paul Anka, Robert Wagner, Mel Ferrer, Gert Fröbe o Roddy McDowall.
Pero, ¿y la dirección? Aquí es donde quizás surja el mayor problema de la película, aunque se trata de una decisión respetable, ante la imposibilidad de contar con un director que manejase todo el proyecto, el gran número de localizaciones, y el extenso reparto, se optó por contrató cuatro directores, todos ellos supervisados por el visionario y legendario productor de la Twenty Century Fox, Darryl F. Zanuck. Ken Annakin para los exteriores birtánicos, Andrew Marton para los americanos, Gerd Oswald para las escenas de los paracaidistas y a Bernhard Wicki (director de la aclamada Die Brücke, 1959) para las escenas con alemanes. Y he aquí quizás lo que hace esta película un documento casi único del género bélico durante el cine clásico: todos los actores hablan en su idioma original. La Fox optó por añadir subtítulos a alemanes y franceses de manera que primase el realismo y que estos no sonasen con un acento forzado como en la mayoría de producciones de la época. Me quito el sombrero ante semejante decisión.

Aunque lo que diferencia esta cinta de otros muchos largometrajes bélicos es sin duda la novedad de narrar con gran minuciosidad los detalles principales de la operación. No nos encontramos ante una cinta que sólo se centra en el desembarco por mar o por aire, o en la trama de espionaje, o en la defensa alemana, o en las batallas, o en el drama de los soldados, no. Toca absolutamente todos los palos como si de un documental se tratase convirtiéndola en una cinta multigénero.
Semejante proyecto legó a la historia del cine un sin de anécdotas y curiosidades, siendo quizás las más conocidas la del día de rodaje en la playa de Omaha en la que los soldados americanos no querían saltar al agua debido a que estaba extremadamente fría, por lo que Robert Mitchum tuvo que aleccionarles saltando primero, lo que obligó al resto a seguirle; y que el ex-general y presidente de los EEUU, Dwight D. Eisenhower aceptó interpretarse a sí mismo, aunque la imposibilidad de caracterizarle casi 20 años más joven desechó la idea. Otras curiosidades fueron que el actor Richard Todd, quien interpreta al líder de la brigada aerotransportada británica que tomó el Puente Pegaso, participó realmente en dicha operación; Curd Jürgens, quien interpreta al General alemán Blumentritt, fue realmente encarcelado durante su juventud por los nazis; el mítico Christopher Lee hizo la prueba para uno de los papeles y fue rechazado ya que no daba el perfil de militar, aunque en realidad sirvió en la Royal Air Force; además se trató de la película filmada en blanco y negro más cara de la historia hasta La Lista de Schindler en 1993.
La película se presentó en Francia, en septiembre de 1962, siendo un éxito. Logró 5 nominaciones para los Oscar: Mejor Película, Dirección Artística, Edición, Fotografía y Efectos Especiales, ganando estos dos últimos.



@solocineclasico

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...