miércoles, 16 de abril de 2014

Películas - Años 50: Mesas Separadas (1958)


SEPARATE TABLES (9/10)

Hace ya casi dos meses que estoy trabajando en un hotel en Alemania, por lo que he empezado a ver con otros ojos las cintas con temática hotelera. Ya esté centrado en los diferentes trabajadores del mismo, o de sus clientes. Trato de buscar similitudes parecidas a las que me encuentro cada día en mi faena, y me encuentro una y otra historia que daría para una genial película hotelera también.
Sin ser la mejor, o más conocida cinta de este género, Mesas Separadas si que presenta un conjunto de historias perfectamente hilvanadas y encajadas en la que sus protagonistas difícilmente pasarán al olvido.
En un antiguo y diminuto hotel británico, habitan un grupo de personas que por diferentes motivos, parecen no tener ningún otro lugar al que ir. Un antiguo militar inglés que aburre a la gran mayoría con sus historias de guerra; una estricta viuda acompañada de su tímida y dominada hija; un americano alcohólico; el grupo de viejas chismosas; la joven pareja de novios que se esconde para llevar vida de casados... centrándose el argumento dos historias paralelas escritas por el dramaturgo Terence Rattigan, "Mesas de la ventana", y "Mesa número siete", y adaptadas brillantemente por John Gay.
El guión es de suma importancia en una película con claros toques teatrales, pero que poco ha de importar al espectador si este gusta del buen cine clásico. El reparto artístico ayudará en este aspecto, ya que encontramos uno de los mejores trabajos de ese monstruo de la interpretación como era Burt Lancaster. Este actor, que tanto luchó por demostrar que no solo valía por su rostro y físico, sino por su propio talento. Un hombre que sudaba sangre por conseguir la perfección en cada uno de sus trabajos, es el protagonista de esta cinta con unos secundarios que también se dejan la piel por estar a su altura. Y más que secundarios, todos son miembros de un reparto donde nadie tiene mucha más importancia que el resto, aunque sean Lancaster y Rita Hayworth lo que se llevan los principales focos de atención. Aunque ojo, porque llevar el "peso" de la cinta, no te asegura ser lo mejor de esta, ni siquiera lo principal a ojos del espectador, ya que de esa tarea se encargan David Niven y Deborah Kerr, en uno de los mejores trabajos de la carrera de ambos. Niven dando vida al militar retirado, el cual esconde un oscuro pasado, y Kerr como la joven tímida que siente cierta afinidad por este último. Encontrar a esta última en algunas escenas junto a Lancaster, después de su trabajo juntos en From Here to Eternity Ambos están colosales. Como curiosidad, ver a un joven Rod Taylor en un papel más que secundario.
Y es que a fin de cuentas, Mesas Separadas trata de lo que su propio título indica. De esas personas que por más que estén rodeadas de otras, no dejan de estar solo. El paralelismo con el hotel es brillante. Tienes un gran número de personas a tu alrededor, que no tienen nada que ver contigo, estás solo. Estás de paso. De ahí el título, Mesas Separadas, gente en una misma habitación, con sus mesas apartadas unas de las otras. De ahí lo brillante de su final. La lucha contra las habladurías y el poder influyente de unos pocos contra el resto. La unidad, la compasión, la humanidad y el perdón. No será una de las mejores películas hoteleras de la historia, pero si que cuenta con el mejor desenlace del mismo.
Nominada a 7 Oscars, se llevó los de Mejor Actor para David Niven, y el Mejor Actriz de Reparto para Wendy Hiller, como dueña del hotel.

Podéis ver la película online aquí:

@solocineclasico

2 comentarios:

  1. Me parece una película brutal. Genial. David Niven estáinsuperable y qué decir del tándem Hayworth Lancaster. Una película para disfrutar del cine de verdad una y otra vez. Saludos!

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