martes, 25 de junio de 2013

Películas - Años 50: Cautivos del Mal (1952)


THE BAD AND THE BEAUTIFUL (9,5/10)


Traductores del mundo, hoy vengo a haceros una ligera justicia. Por toda esa gente que os critica por la traducción de los títulos de películas que nada tienen que ver con el original. Sabed todos que los traductores de películas tienen un trabajo, a veces ingrato, ya que su única intención es adaptar de la mejor manera posible una película de un idioma a otro, pero cuando el departamento comercial entra en escena, ya no hay nada que hacer. Ejemplos como The Razor´s Edge o High Noon son buena muestra de ello.
Pero en el caso de la película de hoy, daremos las gracias a quien fuese el que decidió que en España la película de Vicente Minnelli y Kirk Douglas pasaría a ser "Cautivos del Mal" en vez de "El malo y la bella"... gracias!
Mas hablemos de la película. Hablemos de una de estas historias que tanto nos gustan a los espectadores al tratarse principalmente de una película sobre Hollywood. Hablemos de Jonathan Shields. Hablar de este personaje es hablar de un genio, un hipócrita, un visionario, una leyenda, un manipulador, un ser amado y despreciado, un productor de Hollywood.
Alguien a quien Fred Amiel (el director más respetado), Georgia Lorrison (la actriz más exitosa), y James Lee Bartlow (el escritor más conocido y premiado) deben su éxito, y a quien odian profundamente por el daño que les hizo en el pasado.
Todo comienza cuando el productor Harry Pebbel les reúne a los tres para que ayuden a Shields. Este está acabado, y desde París necesita saber si podría contar con ellos para devolverle a lo más alto. Todos se niegan desde el primer momento, sin dar cuartel posible a la posibilidad de trabajar junto para Shields, por lo que Pebbel les interroga sobre su pasado, y la razón de sus respectivos odios hacia el acabado productor.
A partir de aquí cada uno de ellos comienza a narrar las diferentes razones por las que odian a dicho personaje.
Es el director, Fred Amiel, quien comienza relatando como pasó de ser un ayudante de dirección de películas de serie B a ser una joven promesa de la mano de Jonathan Shields, quien también trataba de hacerse un nombre en aquel momento tras la muerte de su padre, un famoso y odiado productor.
La primera escena de ambos juntos transcurre en un cementerio durante el funeral del padre de Shields, al cual acude mucha gente, pero que una vez terminado, este paga a cada uno de los figurantes 11 dólares por acudir, ya que posiblemente nadie hubiese ido. Tras esto, ambos se conocen y hacen amigos, por lo que empiezan a trabajar juntos. Hasta el día en que Shields deja fuera a Fred del proyecto que el mismo había diseñado y planeado durante mucho tiempo. Cada uno de ellos sigue caminos diferentes.
Con Georgia Lorrison, la actriz, ocurre algo, si bien no diferente, igual de horrible o peor. Georgia es la hija de un afamado actor que no consigue demostrar su auténtico talento como actriz debido a sus problemas de seguridad y con el alcohol. Y habría seguido siendo así si no hubiera sido por Shields, quien la aparta del mal camino y consigue convertir en una gran actriz. Aunque lo que Georgia realmente desea es esta con Shields, de quien está profundamente enamorado, de lo contrario, su seguridad y talento para con la película que están a punto de comenzar a rodar peligra. El productor decide hacer creer a la actriz que está enamorado de ella para que su trabajo sea excelente. 
Y finalmente, el caso del escritor, y quizás el más dramático. El profesor James Lee Barlow, de la Universidad de Virginia, acaba de publicar un novela que se ha convertido en todo un éxito. Hasta tal punto que Shields ha comprado los derechos de autor para llevarla a la gran pantalla, y trata de convencer a su autor para que lleve a cabo la adaptación del guión. Aunque en un principio se niega, Shields consigue convencerle para que tanto él como su adorable, aunque algo pesada e ingenua mujer se queden en Hollywood. Barlow se pone manos a la obra con el guión, pero su trabajo no avanza debido a las constantes interrupciones de su esposa. De ahí que Shields decida llevarse a Barlow a una casa en el campo donde poder trabajar en paz sin que la esposa les interrumpa. Para asegurarse, llama a uno de sus más conocidos actores para que "distraiga" a la esposa. Esto llevará a ambos a un final trágico.
Ser toda una gran estrella (sea en el ámbito que sea) de Hollywood sigue siendo el sueño de no pocas personas. Y a pesar de que la misma Hollywood se ha encargado de retratar tanto el éxito y el glamour, como las propias miserias que habitan en dicho lugar, sigue habiendo mucha gente dispuesta a todo con tal de conseguir su sueño. Aún así, esto es algo que sabemos de sobra actualmente, pero en el pasado había una concepción muy distinta. Hollywood era el lugar donde tus sueños se podían hacer realidad. Si tanta gente admiraba e idolatraba este mundo era por la posibilidad de llegar a convertirse en una estrella también. De ahí que hubiera un gran número de películas sobre jóvenes promesas que alcanzaban sus sueños sin no pocos sacrificios. Pocas películas se atrevían a retratar de modo más directo y pesimista dicho mundo, o las personas con las que tendrían que cruzarse durante este viaje. Esta es una de esas pocas películas, que al igual que Sunset Boulevard, King Kong, y hasta cierto y lejano punto Singin in the Rain, tratan de retratar. Los personas que habitan en Hollywood y lo que están dispuestos a hacer para alcanzar su meta. Sin importar, como o quien.
El punto más interesante de esto es que a pesar del terrible daño que provoca Jonathan Shields a estas tres personas, eso las convierte en aquello que tantos y tantos desean. Lo que en cierto modo demuestra que en el camino hacia tus sueños hay baches, muchos baches, y que en alguno puedes herirte, pero no por ello dejar de caminar.

Aunque en el poster vemos a Lara Turner como principal protagonista debido a su fama, es Kirk Douglas la estrella absoluta y total del film. Uno de estos personajes capaz de empequeñecer al resto del reparto con su sola presencia. No contento con ello, Douglas destila una fuerza y personalidad que marcan un carácter único y especial a su personaje, convirtiéndole en el alma y espíritu de la película. 
Un magnífico trabajo de dirección, por parte de Vicente Minnelli, y un atrevido guión de Charles Schnee, convierten a "Cautivos del Mal" es una gran e inolvidable película.
La cinta consiguió seis nominaciones a los Oscar, de las que se llevó cinco (actriz de reparto, fotografía B/N, guión adaptado, dirección artística B/N, y vestuario B/N), siendo Kirk Douglas el único de los nominados que no se hizo con la codiciada estatuilla.

P.D.: Como curiosidad, decir que hasta hoy aún se desconoce la figura en la que se basó el personaje de Jonathan Shield, siendo una mezcla entre David O. Selznick, Orson Welles y Val Lewton.

@solocineclasico

1 comentario:

  1. Coincido contigo en lo del título. Realmente el nuestro tiene mucho más que ver con la película que el original. No es de mis preferidas a la hora de ver una película, y eso que cuando me pongo a verla reconozco que es muy buena. Pero no sé, tal vez sea Kirk Douglas, con el que tengo una relación de amor-odio. Pero esta es otra historia. Saludos.

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