domingo, 2 de junio de 2013

Figuras del Cine Clásico: Marilyn Monroe (III)


PARTE III - LA LEYENDA


(Leer Parte I)
(Leer Parte II)
Marilyn comienza a padecer los primeros síntomas de su vaticinada caída. Aunque su deseo de ser toda una estrella se está viendo hecho realidad, ella quiere dicho reconocimiento por su faceta de actriz. Todo ello a pesar de la imagen que ella misma aporta al mundo de icono erótico.
Cómo ella misma afirmaría "Una actriz no es un máquina, pero se la trata como a una máquina. Una máquina de hacer dinero." Así se sentía a raíz del trato que recibía de la Fox. Todo esto, unido al mal momento que pasaba por su matrimonio junto a Joe DiMaggio, hace que Marilyn decida aceptar trasladarse a New York para rodar The Seven Year Itch, su primera película junto a Billy Wilder. Pero, ¿era esta la única razón para ir a New York?, ¿ayudaría esto a su matrimonio? No y no. Era el 9 de septiembre de 1954.
Marilyn llega a la ciudad de los rascacielos para comenzar a rodar los exteriores de la película de Wilder. Todo forma parte de un intento por comenzar de cero. Hacer lo que ninguna estrella había hecho hasta el momento, trasladarse al otro extremo del país para continuar su carrera como actriz, y el rodaje de The Seven Year Itch es solo la excusa. Hay un razón primordial y condicionante esperándole en New York. Se trata de su amigo, el fotógrafo Milton Green.
Green y Monroe se habían conocido el año anterior durante una sesión de fotos de la que ella salió encantada, tanto por el trato recibido de Milton, como por el resultado de las fotos. Es un hecho a tener muy en cuenta en la vida de Marilyn, ya que seguramente encontramos en el trabajo de Milton Green el mejor reflejo de la auténtica Marilyn. Las fotos la mostraban hermosa. No sexy, hermosa. Con un vestuario nada provocativo, con poses naturales y a veces poco acordes con los que la sociedad estaba acostumbrada a ver de Marilyn. Milton Green pasaba a ser la primera persona que veía y hasta entendía a la actriz tal y como ella deseaba. Él veía a la joven Norma Jeane que tanto ansiaba convertirse en una gran actriz. Marilyn encontró en el fotógrafo un amigo leal y ¿quién sabe si algo más?
Al día siguiente de llegar a NY se traslada al estudio de Milton donde este realiza varias sesiones entre las que destaca las de Marilyn como bailarina. A su vez, comienza el rodaje de su nueva película, en el que acontece un hecho que pondrá fin a su segundo matrimonio.
Cada día de rodaje requiere esfuerzos por parte de los miembros de seguridad que han de frenar a los fans de la actriz que tratan de irrumpir en el mismo. Es durante la noche que ruedan la famosa escena de la rejilla del metro que levanta el vestido de Marilyn cuando DiMaggio (presente en el rodaje) pierde los nervios y da un ultimatum a la protagonista. Él no desea que la escena sea incluida en la película. Él ya no desea que su mujer sea el objeto de deseo número uno del país, por no decir del mundo entero. Él ya no puede continuar con Marilyn.
Al terminar el rodaje vuelven a Los Ángeles y firman el divorcio. Marilyn alegó incompatibilidad y angustia morales, afirmando que Joe no era ni muy hablador, ni cariñoso, pero que habrían sido la pareja perfecta de una película de cine mudo. El matrimonio duró 8 meses.
Un mes más tarde ingresa en una clínica por problemas de salud. Los ya comentado interminables dolores de estómago provocados por el estrés, la depresión, abortos naturales, intentos de suicidio hacen mella en la actriz. Aunque su reclusión no duraría mucho, ya que el 23 de diciembre de ese mismo año, con una peluca morena, gafas de sol, y el sobrenombre de Zelda Zonk, Marilyn vuelve a New York. Vuelve con Milton Green.

(Milton Green junto a Marilyn Monroe)
Se aloja con el fotógrafo y su familia convirtiéndose en una más de los Green. Ella misma afirma que es la única familia que ha conocido. La esposa de Milton cree que entre la actriz y su marido hay algo más. Hasta qué punto puede ser cierto es algo que a día de hoy aún no se sabe, y que puede que jamás se sepa. Lo que sí es seguro es que ambos querían aspirar a más, y que se necesitaban del uno al otro para poder llevarlo a cabo. Marilyn quiere llegar a ser la gran actriz que tanto desea. Milton quiere ser algo más que un fotógrafo de estrellas. De ahí que el año 1955 comienza con la noticia de la creación por parte de Monroe y Green de "Marilyn Monroe Productions", lo que pilla por sorpresa a las grandes productoras de la costa este, que decide co-producir las películas de la nueva compañía, presidida por Marilyn.

Este no es el único cambio en la vida de la actriz. Por consejo de su amigo Truman Capote, decide asistir a clases de teatro para después matricularse en el Actors Studio, siendo alumna de Lee Strasberg.
Aunque se traslada al ático de un lujoso edificio, sigue teniendo una habitación en la casa de los Green, a los que visita a menudo. Al igual que a una psicoanalista que le recomendó el propio Milton. Siguen trabajando juntos en su nueva productora y en continuas sesiones de fotos. Marilyn disfruta de la compañía de Milton, y también de una nueva persona que aparece en su vida. El dramaturgo Arthur Miller.
Debido a su carácter abierto y curioso, y a que padece de insomnio, lee poesía. Le gustaba especialmente Rainer Maria Rilke y su libro Cartas a un joven poeta. También visitaba museos y centro de arte, sintiéndose especialmente fascinada por los cuadro del español Francisco de Goya.
En junio de ese mismo año se estrena The Seven Year Itch, convirtiéndose en todo un éxito de crítica y público. La ciudad de NY estaba repleta de carteles promocionales de la película con la imagen que causó su divorcio con DiMaggio. Curiosamente, el ex-jugador de béisbol la acompaña al pre estreno.
También por esas fechas sufre un nuevo aborto. Puede que el decimotercero. Su deseo de ser madre jamás se verá cumplido.

1956 comienza con la adquisición por parte de la Marilyn Monroe Productions de los derechos de autor de The Prince and the Showgirl, que será dirigida y co-protagonizada por el monstruo de la actuación Sir Laurence Olivier. Ambos se conocen en NY a principios de año y firman el acuerdo de la película.
Poco después, Marilyn vuelve a Los Ángeles para comenzar el rodaje de la que será la primera película de su productora Bus Stop (Joshua Logan, 1956) que es para muchos el mejor papel de su carrera. Junto a ella, Milton Green y Paula Strasberg, mujer de Lee Strasberg, que acompañará a la actriz para ayudarla en su actuación, cuidando de que respeten su método de trabajo. Durante el rodaje, Marilyn sufre una recaída por lo que paralizan la filmación durante 15 días. Una vez terminada, la cinta es presentada recibiendo alabanzas, especialmente por el trabajo de Monroe. Su nuevo papel, junto a un maquillaje (sugerencia de Green) y personalidad completamente opuesto a lo que tenía acostumbrado al público crea confusión, aunque no decepción. Ante el asombro de todos, Marilyn no consigue la nominación al Oscar. Pero no le importa, está a punto de dar la pincelada final a su deseada transformación. La nueva Marilyn, la que separará a la estrella de la actriz, va a conseguir el último fichaje que cree necesario para ello. A Milton Green, Lee y Paula Stranberg, se les va a unir Arthur Miller, con quien Marilyn se casará a mediados de año. Justo antes de partir a Londres para rodar The Prince and the Showgirl.

(Laurence Olivier, Vivien Leigh, Marilyn Monroe y Arthur Miller a la llegada 
de los dos últimos a Londres)
El rodaje de esta película no se será como todos esperaban. Será peor aún, ya que supondrá el final de la relación entre el fotógrafo y la actriz. Olivier criticará el método y trabajo de Monroe continuamente, llegando a pedirle desesperado que se limite a ser sexy. Ella, destrozada ante tal situación, además de por sufrir un nuevo aborto, no hará más que consumir barbitúricos y alcohol a partes iguales. Tampoco su nuevo matrimonio parece serle de mucha ayuda. Fascinada por la personalidad de Miller, Monroe cree haber encontrado el modelo intelectual que tanto admira, pero la relación no funciona por completo.
Tras el rodaje de la película, Monroe vuelve a NY, de la que se traslada poco después a Los Ángeles, poniendo punto y final a su regeneración como actriz y persona en la gran manzana. Cierra Marilyn Monroe Productions arruinando a Milton Green. En cierto modo, han fracasado por una serie de circunstancias que no pudieron o no supieron controlar
Un año después rueda la que se convertirá en su mayor éxito, Some Like it Hot (Billy Wilder, 1959) junto a Tony Curtis y Jack Lemmon. Al igual que pasó con su anterior film, el rodaje se convierte en una pesadilla para Marilyn y para sus compañeros de trabajo. La actriz llega siempre tarde, constantemente pide repetir las tomas y con no poca dificultad logra memorizar sus líneas. El propio Wilder sufre el trabajar con Monroe, aunque también reconoce que el resultado final es inmejorable. En una ocasión tuvieron que rodar una escena bastante complicada y larga en la playa la cual Marilyn clavó a la primera. Sin embargo, en otra en la que ella únicamente tenía que entrar en la habitación y decir: "Soy yo, Sugar", hubieron de repetirla infinidad de veces ante la imposibilidad por parte de Marilyn de recordar correctamente su frase. Wilder llegó a pegar hojas por toda la habitación con la frase. Tampoco sirvió.
Durante el rodaje sufrió otro nuevo aborto, supuestamente por un breve romance que tuvo con Curtis, a pesar de que fue el miembro del reparto con el que peor se llevaba.
Por su trabajo en esta película obtuvo el Globo de Oro a Mejor Actriz de Comedia. Hollywood quería a la Marilyn original, a la rubia con papeles de tonta sexy.

(fotografía tomada durante el rodaje de Some Like It Hot)
En 1960 firmó un nuevo contrato con la Fox para participar en el musical Let´s Make Love (George Cukor, 1960). El guión fue re-escrito por Arthur Miller a petición de la actriz, lo que hizo que el protagonista, Gregory Peck, abandonase el rodaje. Cary Grant, Charlton Heston, Yul Brynner y Rock Hudson fueron algunos de los actores que rechazaron el papel. Este fue a parar finalmente a las manos del francés Yves Montand, el cual mantuvo un breve romance con la actriz durante el rodaje. La misma Marilyn le pidió que abandonase a su mujer para irse con ella, a lo que el francés se negó en rotundo, volviendo al terminar la película a Francia junto a su esposa. La película fue un fracaso.
El estado emocional y de salud de la actriz se fue deteriorando notablemente. El único remedio para todos sus males era la ingesta de medicamentos que no hacían más que perjudicarla.
Ese mismo año rueda en el desierto de Nevada una película escrita por Arthur Miller expresamente para ella. Se trata de The Misfits (John Huston, 1961) en la que trabajaría con el actor a quien más admiraba Marilyn, Clark Gable. Cuando era niña, Norma Jeane preguntó a su madre quien era su padre, a lo que la madre respondió enseñándole la foto de un hombre parecido al actor. Cuando la gente preguntaba a Marilyn quién era su padre, ella respondía en broma que Clark Gable. Una broma que acabó creyendo. En la película también aparecía Clift Montgomery, que cerraba el trío de actores en su ocaso.

(Marilyn junto a Clack Gable durante el rodaje de The Misfits)

El rodaje no se diferenció en nada al de sus últimas tres películas en cuanto al estado de Marilyn se refiere.
En agosto del mismo año (1960) tuvo que ser hospitalizada durante diez días en Los Ángeles. Los medios de comunicación afirmaron que estuvo cerca de la muerte, aunque sin revelar las causas de su internamiento. Tras salir del hospital volvió al rodaje, terminó, y volvió por su cuenta a NY, refugiándose en la casa de Lee Strasberg.
Aunque The Misfits fue mal recibida por los críticos, estos si que alabaron tanto el trabajo de Monroe como el de Gable. Sería la última película de ambos.

El 20 de enero de 1961 Marilyn y Arthur se divorcian debido a los problemas surgidos por la personalidad de ambos y por el estado de autodestrucción al que estaba sometida la actriz. Su adicción a los fármacos y al alcohol tampoco ayudaban.
Poco después fue ingresada en la clínica psiquiátrica Payne Whitney, experiencia que la propia Marilyn describió como "una pesadilla". Tras poder comunicarse con Joe DiMaggio, este consiguió sacarla del centro para trasladarla a un hospital normal. Debido a su estado de salud no volvió a trabajar a lo largo de ese año.
1962
A pesar de su delicado estado de salud (frecuentes sinusitis y bronquitis), Marilyn comienza a rodar Something´s Got to Give (George Cukor, 1962) junto a Dean Martin. Cinta que jamás terminaría. Se trataba de un proyecto ideado por la Fox para tratar de sanear su economía debido al estado de ruina en el que se encontraban por el aparatoso rodaje de Cleopatra (Joseph L. Mankiewicz, 1963).
En mayo de ese año, y en medio del rodaje, se traslada a NY unos días para participar en la gala por el cumpleaños del presidente John F. Kennedy con quien se asegura mantuvo un romance. Fue durante dicha gala donde interpretó el mítico "Happy Birthday Mr. President".
(fotografía junto a los hermanos Kennedy)

Debido a su ausencia durante el rodaje, la Fox rescindió el contrato y trató de buscar a otra actriz, algo a lo que Dean Martin se negó. Hubieron de llegar a un nuevo acuerdo que benefició a la actriz en el sentido que recibiría un millón de dólares por película y podría escoger tanto al director como a los miembros del reparto.
Sin haber terminado aún el rodaje, se barajaron los nuevos proyectos de Monroe, como una cinta autobiográfica de Jean Harlow, Irma la Douce, What a Way to Go!, o Kiss me, Stupid.
Es durante el rodaje de Something´s Got to Give cuando filma las famosas escenas de la piscina en las que aparece desnuda. Según ella misma, quería expulsar a Elizabeth Taylor de las portadas de la revista.
A principios de agosto recibe una llamada de Milton Green, el cual se encuentra realizando un trabajo en París y llamaba para saber de ella. Marilyn se alegra enormemente al volver a saber de la única persona en la que había confiado plenamente. Acuerdan quedar al regreso de este de París.
Pocos días después, el 6 de agosto de 1962 Milton Green lee en unos periódicos franceses la trágica noticia. Marilyn fue hallada muerta en su casa de Los Ángeles el día anterior. La primera hipótesis barajaba el suicidio.


Algunos dicen que fue un asesinato por orden de la Casa Blanca debido a la relación que tenía con John F. Kennedy. Otros que fue un asunto de la mafia debida a que conocía la relación entre Frank Sinatra y el mundo del hampa. Fuera como fuese, la autopsia reveló que había fallecido por un sobredosis de barbitúricos, lo que tampoco aleja la idea de muerte accidental.
Tres días después de la muerte de la actriz, Joe DiMaggio (quien muchos dicen que fue el gran amor de su vida) realizó un funeral privado. Lee Strasberg leyó el siguiente epitafio:

No puedo decirle adiós a Marilyn, nunca le gustó decir adiós. Pero, adoptando su particular
manera de cambiar las cosas para así poder enfrentarse a la realidad, diré hasta la vista. Porque
todos visitaremos algún día el país hacia donde ella ha partido.

De esta trágica, aunque anunciada manera, abandonaba este mundo la que por derecho propio se ha convertido en la actriz más fascinante de la historia. Una joven tímida que en busca de un sueño demasiado ambicioso, quedó atrapada por la fama y el estrellato cuales fieras sin escrúpulos la exprimieron hasta su último aliento. Debido a su dura infancia y su propia personalidad, fue incapaz de enfrentarse a sus propios demonios, dejándonos no obstante, un legado cinematográfico, fotográfico, y literario de valor incalculable.
Hubo dos Marilyn Monroe, la mujer y la leyenda. La leyenda venció a la mujer, ya que la primera es para siempre, mientras que la otra es hermosamente efímera y mortal. Desde este blog, me gustaría que este Dossier sobre la actriz sirva de particular y profano homenaje a la mujer que creó la leyenda.




Desde Solo Cine Clásico recomendamos sus siguientes títulos:
Ladies of the Corus (1948) de Phil Karlson
Scudda Hoo! Scudda Hay! (1948) de F. Hugh Herbert
The Asphalt Jungle (1950) de John Huston
All About Eve (1950) de Joseph L. Mankiewicz
As Young As You Feel (1951) de Harmon Jones
Don´t Bother to Knock (1952) de Roy Ward Baker
Clash by Night (1952) de Fritz Lang
Niagara (1953) de Henry Hathaway
How to Marry a Millionaire (1953) Jean Negulesco
Gentlemen Prefer Blondes (1953) de Howard Hawks
River of No Return (1954) de Henry Hathaway
The Seven Year Itch (1955) de Billy Wilder
Bus Stop (1956) de Joshua Long
The Prince and the Showgirl (1957) de Laurence Olivier
Some Like It Hot (1959) de Billy Wilder
Let´s Make Love (1960) de George Cukor
The Misfits (1961) de John Huston
Something´s Got to Give (1962) de George Cukor

3 comentarios:

  1. Ha sido un placer leer este artículo. Estupendo.

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  2. Buen artículo. Una vida penosa desde el principio.

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  3. Muchas gracias por tan buen y claro artículo.

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