lunes, 6 de mayo de 2013

Películas - Años 50: Los Diez Mandamientos (1956)



THE TEN COMMANDMENTS (8/10)


Si lo que buscáis es Épica-Bíblica cinematográfica superlativa, "Los 10 Mandamientos" es vuestra película, y ¿por qué? Porqué sencillamente lo es. Más de tres horas y media de film de emoción, acción, historia, efectos especiales, grandes actuaciones, miles de extras, y la grandilocuente banda sonora de Elmer Bernstein que podéis escuchar en la playlist de este mismo blog, a vuestra derecha.
El faraón de Egipto, ante el temor de que entre los recién nacidos hebreos se encuentre el mesías que los liberará de su yugo, decide pasarlos a todos por la espada y así despreocuparse. Entre estos niños se encuentro el aún lactante Moisés, que es arrojado al río Nilo en un cesto y llega "milagrosamente" hasta el palacio real a las manos de la princesa Bithiah, la cual lo acogerá como si de su propio hijo se tratara.
Moisés se criará junto al hijo del faraón Ramses y se ganará el favor del primero con grandes gestas que le harán disputar el trono y la mano de la princesa Nefertari. A ambos hermanos se les encargará diferentes misiones para el cumpleaños del faraón: Moisés deberá acabar la ciudad que Ramses estaba construyendo para Seti y dominar a los esclavos hebreos; mientras que el propio Ramses deberá acabar con el foco de "rebeldía" de los hebreos encontrando al anunciado mesías. 
Moisés consigue llevar a cabo dicha tarea dando un día de descanso a los hebreos y ofreciéndoles un mejor trato que el que les daba Ramses. Pero allí descubrirá sus orígenes hebreos. por lo que decide abandonar la corte y unirse a ellos. Hasta que una noche mata al capataz de obras egipcio para salvar a Josue, otro esclavo. Ramses entrega a Moisés a la corta anunciando que es el mesías del que hablan los hebreos. Seti, cegado por el dolor y la ira, decide desterrar de Egipto al que consideraba su hijo.

(Charlton Heston como Moisés)

Moisés consigue cruzar el desierto y llegar hasta la tierra de Madían, casándose con una de las hijas de Jetró (un jeque de la zona), y formando una familia. Años después, Moisés recibe una señal de Dios a través de una zarza ardiendo que le ordena volver a Egipto y liberar al pueblo de Israel. Moisés regresa a Egipto, donde Ramses ya es faraón, y le pide que libere a su pueblo. Ante la negativa de este, Moisés arroja las diez famosas plagas sobre Egipto, consiguiendo así la libertad de los hebreos. Pero Ramses no tardará en arrepentirse de su decisión final, por lo que decide perseguirlos hasta el mar Rojo, donde este se abre de par en par permitiendo a los hebreos atravesarlo, a la vez que ahoga a la guardia egipcia que trata, también en vano, cruzarla.

(Moisés convirtiendo el agua en Tinto de Vera... digo, en sangre!)

Una vez en las llanuras del Sinaí, Moisés asciende a la montaña donde recibe los Diez Mandamientos que habrán de regir al pueblo de Israel. Libertad, pero con leyes. Sin embargo, ante la larga espera a la que somete al pueblo de Israel en la ladera de la montaña, este decide honrar a un nuevo Dios, un becerro de oro, y sucumbir a la anarquía. Esto desata tanto la ira de Dios, como la de Moisés, lo cual supone la condena del pueblo a vagar durante cuarenta años por el desierto hasta que llegan a la tierra prometida que Moisés no podrá llegar a pisar.
Cecil B. de Mille es sinónimo de épica y majestuosidad, tanto técnica como escénica. Cinco años antes había ganado el Oscar por su película "The Greatest Show on Earth", película que influiría en un niño sentado en una butaca de cine y que acabaría dirigiendo cintas como La Lista de Schindler, Indiana Jones, Jurasic Park, Salvar al Soldado Ryan, E.T., etc... 
A mediados de los años 50 se pusieron de moda las cintas de carácter épico. Principalmente películas bélicas, bíblicas o históricas. La razón es muy simple, la televisión estaba en pleno auge y captaba la atención del público, lo que hacía "peligrar" al cine. De ahí que Hollywood decidiera emplear más recursos en atraer a la gente a las salas. Ben Hur, El puente sobre el río Kwai, Espartaco, son solo algunos ejemplos.
Ya en 1923 de Mille había realizado una primera versión de la historia de Moisés en la gran pantalla, pero ante la posibilidad de contar con un mayor presupuesto, y los adelantos técnicos de la época, no puso sino aceptar realizar un remake de su propia película. Y el resultado es más que aceptable. Escenas como la del Mar Rojo abriéndose en dos ya forman parte de la historia del cine.


El reparto de este tipo de película siempre ha de estar a la altura. El público no solo quiere ver una gran película, quiere ver a caras conocidas en ella. De ahí que de Mille confiase el papel principal a una joven estrella que si bien conocida en aquel momento, no alcanzaría el estrellato hasta Ben Hur. Me estoy refiriendo a Charlton Heston, que encarna a Moisés, en uno de los mejores papeles de su filmografía. Se cuenta que de Mille le escogía tras ver su parecido con el Moisés de Miguel Ángel.
Y aunque el peso de la película recae en él, también contamos con otros tres personajes que me gustaría destacar. Yul Brynner, que ese mismo año estrenaría The King and I y Anastasia, da vida a Ramses, hermanastro de Moises y que se come la pantalla cada vez que aparece. Algunos le achacan una interpretación plana, hierático... como diría un profano, no le cambia la cara en toda la cinta. En mi opinión, realiza una interpretación dura, de un personaje que te gusta aunque sea el malo. Muestra poder, fuerza, ambición. Creo que su trabajo es de lo mejor de la película. Su "que así se escriba, y así se cumpla" es una de esas frases míticas que también han pasado a la historia del cine. Luego esta Edward G. Robinson,  en el servil papel de Datán, hebreo ambicioso al que no le importa traicionar a los suyos por un mayor estatus social. También de lo mejor de la película. Y en cuanto a la deslumbrante Anne Baxter, su trabajo como la sensual Nefertari está a también a la altura de sus compañeros de reparto. Una especie de princesa consentida, transformada en "femme fatale", y que nunca podrá olvidar su amor hacia Moisés. Y menudas transparencias...
También quiero destacar el pequeño papel de Vincent Price como Baka; y el de Judith Anderson, la fiel y retorcida sirviente de Rebecca (Alfred Hitchcock, 1940), como Memnet, responsable de que Moisés descubra la verdad sobre sus orígenes.

(Yul Brynner como Ramses, y Anne Baxter como Nefertari)

Eso si, hay que destacar ciertos puntos sobre la historia. Todos sabemos que la Biblia, más que un libro  propiamente histórico, es un libro religioso. Con historias que buscan más una enseñanza, que contar un hecho fidedigno, de ahí que Hollywood, aunque tratase de seguir las sagradas escrituras, se tomase ciertas libertades creativas:
   -En la Biblia no se mencionan en ningún momento el nombre de los faraones. En la película se nombra a Seti, Ramses I, Ramses II, pero no hay pruebas arqueológicas de que durante los reinados, principalmente el de Ramses II, se diera ningún caso de plagas que asolaran Egipto, o una fuga masiva de esclavos.
   -En la Biblia tampoco se menciona que Moisés fuese aspirante al trono de Egipto, ni que mantuviese un romance con un princesa egipcia. Además, tuvo dos hijos, y en la película sol aparece uno.
   -La plaga de las ranas no fue filmada ya que no encontraron el modo de realizarlo sin que resultase cómico.
   -En la Biblia, el faraón se ahoga con sus hombres al cruzar el Mar Rojo. En la película permanece en la retaguardia contemplando la escena con pavor.


Se llevó el Oscar a Mejores Efectos Especiales, y con razón.
En definitiva, toda una gran película que a pesar de haber pedido un poco con el paso de los años, sigue siendo un gran espectáculo visual. Altamente recomendable, especialmente en Semana Santa y Navidad.

@solocineclasico

2 comentarios:

  1. A mi me encanta oír al propio De Mille narrando la película. Un tipo muy grande, y que participara como lo hizo en El Crepúsculo de los Dioses mostrando el lado oscuro de Hollywood, es genial.

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