viernes, 10 de mayo de 2013

Libros: Conversaciones con Billy Wilder (Cameron Crowe)



-Cameron. Es un buen nombre. En Alemania no tienen más que dos nombres: Hans... y Helmut. Buenas tardes.

Esta es una de las primeras genialidades que le suelta Billy Wilder al director Cameron Crowe al poco de conocerle. Sería el comienzo de una, vamos a llamarlo, relación laboral que se transformaría en una serie de entrevista con la intención de publicar un libro que desmitificase y aclarase muchas hechos sobre el galardonado director de Sunset Boulevard.
Con la intención original de contar con Wilder para un pequeño, aunque importante, papel en Jerry Maguire, Crowe consigue convencerle para que lleven a cabo una serie de encuentros que puedan transformar en un guía perfecta sobre quien fue el verdadero Wilder. 
Al comienzo de las mismas, vemos a un anciano escurridizo y distante que trata no contar más de la cuenta, pero poco a poco el genio y la personalidad del hombre emergen, presentándonos a uno de las personas más fascinantes de su época. Sorprende la lucidez de la que hace gala a la hora de recordar detalles superfluos ocurridos hace más de 50 años, pero sorprende más aún cuando no recuerda cosas sobre algunas de su propias películas, ya que como él mismo dice, hace años que no ve la mayoría de ellas. Su favorita, The Apartament.
A través de un sin fin de anécdotas pasadas, divertidas historias, y atrevidas revelaciones, Crowe traslada al espectador, con Wilder de guía, a la infancia de este, a los primeros años, a su relación con Lubitsch, a Marilyn Monroe, Humphrey Bogart, Audrey Hepburn, Jack Lemmon, William Holden, I. A. L. Diamond, Cary Grant, y muchos más. A su visión de la vida, a su modo de hacer cine, a todo lo que los fanáticos de Wilder como yo quisiéramos aprender del maestro.
Un libro imprescindible para todo cinéfilo, por no decir la Biblia del mismo.

Me gustaría terminar con una de mis anécdotas favoritas sobre Wilder. En 1994, tras recibir el Oscar por la película Belle Époque, Fernando Trueba dijo:
     Me gustaría creer en Dios para agradecérselo. Pero sólo creo en Billy Wilder, así que, gracias Mr. Wilder.

Al día siguiente Billy Wilder le llamó por teléfono y le dijo:
     Hola Fernando, soy Dios.

@solocineclasico

3 comentarios:

  1. Yo me lo he leído no hace mucho, es un libro que se lee prácticamente de un tirón. Didáctico, divertido, ingenioso y mucho más.

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  2. Lo que hubiera dado por charlar unas cuantas horas con este hombre. No he leído el libro pero lo busco en cuanto pueda, tiene que ser interesante.

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  3. Yo con que me estampase una firmita habría sido el tío más feliz del mundo!

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