sábado, 23 de abril de 2011

Películas- Años 50: Sed de Mal (1958)


TOUCH OF EVIL (9/10)


Una de las películas destacadas de Orson Welles, aunque no la mejor. Resulta difícil criticarla porque contiene muchos ingredientes sobresalientes, pero hay que decirlo (y más conociendo de lo que era capas este hombre, quizá por eso me pongo aún más pretenciosa) existen muchas otras cosas mejorables en la cinta.
Vale aclarar en su defensa que la cinta sufrió incontables traspiés y que lo que vemos es una aproximación a lo que Welles quería (realizada 15 años después de su muerte) ya que la productora en su momento no solo estreno una edición modificada de lo que él había hecho sino que además le agregaron escenas filmadas a sus espaldas.
Aún así, se nota su arte, su estilo. Forma parte además de un época en que los géneros (prácticamente todos) mutaban, siendo Sed de mal (Welles) y Atraco perfecto (Kubrick) dos de los exponentes más importantes de este cambio en lo que a cine policíaco se refiere (1).


Sed de mal nos muestra un personaje (Quinlan) sombrío y decadente pero respetado dentro del ámbito policial, muy bien interpretado por Welles, que lleva a cabo una investigación a raíz de una bomba que explotó en la frontera entre México y Estados Unidos. A dicha investigación se le suma Vargas (policía mexicano) que se encontraba en el lugar al explotar la bomba, a punto de comenzar su luna de miel con Janet Leigh
Por momentos, sobre todo al principio, cuesta ubicarse en qué lado de la frontera estamos, cosa que (creo yo) aporta un plus a la oscuridad de la trama.
Luego se van desarrollando tres frentes de acción, uno que sigue a Vargas, otro a Quinlan, y otro a la mujer de Vargas. Y a medida que dicha investigación avanza, también se va dibujando más este trato incisivo entre mexicanos y estadounidenses, la desconfianza, las amenazas, pactos, etc, que otorgan a la película un ir y venir de conflicto constante y creciente.


Y ahora me detengo en lo que más se habla de la peli, el plano secuencia inicial. Que no solo tiene maestría técnica, sino dramática, y que por si fuera poco, esta al comienzo. Ya sabemos lo importante que son para una película sus primeros minutos, y cuánto hacen estos para que nos mantengamos frente a la pantalla y cuántas veces logran que definitivamente dejemos de mirar. Con los 5 primeros minutos de Touch of Evil, uno queda enganchado sin dudar, no hay forma de olvidarse de esa escena, no hay forma de no admirarla. Poco importa si después encontramos alguna cosa que no nos guste mucho (aunque son pocas), esos primeros cinco minutos logran un enganche tan fuerte que uno ya ahí mismo decidió ver la peli hasta el final. Ya lo decía Hitchcock, y yo lo repito a cada rato: “poné una explosión y tendrás sorpresa, mostrale al público un bomba a punto de detonar y tendrás suspenso”. (no lo dijo exactamente así eh). Y así empieza la peli, paseamos de un plano detalle de la bomba, para seguir al hombre que la tiene en sus manos (ensayadísimo momento en el que nunca se le ve el rostro), luego vemos como pone la bomba en un auto, mientras los dueños del auto se acercan a este, y la cámara sigue al auto de una manera extraordinaria, dando ritmo, acercándose cuando es necesario, deteniéndose por momentos, en una escena que es UNA SEÑORA ESCENA.


En cuanto a esas escenas mejorables, no vamos a entrar en detalles, pero se nota por momentos que la acción es actuada, como por ejemplo en la pelea del bar que mantiene Vargas con parte del grupo mafioso, en donde vemos movimientos bastante acartonados y diálogos algo forzados. Lo mismo pasa con algunas cuestiones de la trama que suenan algo descolgadas, como dejar a la mujer de Vargas en un hotel cuyo dueño es su enemigo, o cosas por el estilo.
Pero aún así, no todo en esas escenas es inapropiado. En la escena del bar nos encontramos con un momento clave narrativamente, donde la cólera y desesperación de Vargas (a raíz de lo acontecido con su esposa) no lo aleja tanto del capitán Quinlan y de aquello que en él critica.
La lógica del hotel, aunque algo forzada, no deja de funcionar de maravillas; primero si pensamos que no es justamente el esposo quien deja a la mujer allí, y sumándole a esto que ambos sectores policiales mantienen muy poco cuidado el uno por el otro. Ni hablar, que esto le suma al relato, otro punto de acción dramática que unido a los demás, se retroalimentan en suspenso y conflicto.


Si hablamos del enfoque, las escenas tienen planos “raros”, inclinados, personas tomadas desde lugares poco “prolijos” si se quiere, pero muy dramáticos.
El blanco y negro es esencial, carga a toda la película del ambiente necesario, una delicia ver la trama en esos dos colores. Y es que uno siente que el policial, es aún más fuerte en blanco y negro. Russell Metty fue el encargado de jugar con esos dos colores, de una manera formidable.
Las actuaciones están todas a la altura de la trama, los secundarios también destacan, como el tío de la mafia o el encargado del hotel, por mencionar solo algunos. Las miradas de Marlene Dietrich, en un papel pequeño pero contundente, son sencillamente perfectas.
Se corre el rumor que la dirección de esta película cayó en manos de Welles a través de un equivoco, y él rehizo el guión en unas pocas semanas, por lo que puede suponerse que algunos fallos tengan que ver con eso. Así y todo, la película es un ejemplo de cómo generar suspenso, subtramas, profundidad dramática y acción. Touch of Evil, es mucho más que un policial negro o mejor dicho, como debería ser todo policial negro, habla no solo de los hechos puntuales sino del entorno, dándole importancia a pintar también el entramado psicológico y social donde esos hechos acontecen.
Les dejo el plano secuencia que les mencionaba.

Y no se puede negar que la música acompaña perfecto, así que aclaremos, corrió por cuenta de Henry Manzini.

(1) A decir del historiador cinéfilo Gubern, pero con mis palabras ;D



viernes, 8 de abril de 2011

Películas- Años 40: Rebeca (1940)


REBECCA (10/10)


Anoche soñé que volvía a Manderlay.

Estamos ante la primera incursión en el cine norteamericano de Alfred Hitchcock, y son películas como estas en su haber las que dan fe de porque su nombre está con lo de los más grandes cineastas de la historia.
De la amplia y extensa filmografía de Hitchcock, el primer puesto se lo otorgo a esta obra maestra de la narrativa y tensión. Sencillamente magnífica.
Al poco tiempo de perder a su esposa Rebeca, el aristócrata inglés Maxim De Winter (Laurence Olivier) conoce en Montercarlo a una joven humilde (Joan Fontaine), dama de compañía de una señora americana. De Winter y la joven se casan y se van a vivir a la mansión inglesa de Manderley, residencia habitual de De Winter. Pronto la señora Winter se da cuenta de que no puede borrar en su marido el recuerdo de su difunta esposa.
Para empezar, el desarrollo de los personajes es soberbio (no son pocos, son los necesarios). La joven e ingenua americana que acaba con un apuesto aristócrata británico; este mismo; la siniestra dama de llaves; el mayordomo; el mejor amigo del aristócrata; el rufián de turno; el comisario que está a punto de jubilarse; y el persona principal y mayúsculo, del cual no veremos ni una mísera fotografía, REBECA.
Es el personaje omnipresente, no aparece en ni una sola escena, pero no deja de estar presente. La película trata sobre una relación y su entorno, y nos encontramos ante un triángulo amoroso de dos, ya que el tercer miembro es Rebeca, la difunta esposa de Max. Todo aquel que la conoció no habla más que maravillas de ella. Era poco menos que una diosa mortal bajada de los cielos, cuya exquisita vida truncó el azar y una tormenta haciendo que se ahogara en el mar.
La joven americana ha de combatir el recuerdo de Rebeca y la sombra que le hace la misma difunta. No sólo con la familia o amigos de su marido, sino con los propios criados, los cuales adoraban a Rebeca y ahora se encuentran a una joven de su misma clase social en su puesto.
La tensión llega a ser brutal, con un desarrollo de la historia trepidante que hoy no quiero desvelar ya que espero que veáis la cinta y comprendáis mi euforia al hablar de esa joya.

Un detalle curioso es que el personaje de Fontaine aparece en la totalidad de la historia pero nunca sabemos su nombre. Justo lo contrario que el de Rebeca. Como si en cierto modo, su sino fuera convertirse en la nueva Rebeca.
La cinta logró 11 nominaciones haciéndose con dos, Mejor Fotografía en blanco y negro y Mejor Película, superando a película como Las Uvas de la Ira, Historias de Filadelfia o El Gran Dictador. Joan Fontaine, de la cual me enamoré perdidamente en esta historia, logró una nominación aunque no pudo hacerse con ella.
Y aquí os dejo con la anécdota de la semana. Laurence Olivier mantenía por entonces una relación con Vivian Leigh, a la que quería para el papel de Joan Fontaine. Al no conseguirlo, Olivier trató friamente durante todo el rodaje a esta. Hitchcock llegó a decirle a Fontaine que todo el equipo la detestaba, haciéndola más tímida e insegura, justo lo que él quería que reflejara el personaje.

Aquí podéis ver la Película Completa:

P.D.: El poster... era el que más me gustaba.

@solocineclasico

lunes, 4 de abril de 2011

Películas Años 40 - Las Uvas de la Ira (1940)


THE GRAPES OF WRATH (10/10)

John Ford es el director más galardonado en los Oscar, tiene 4. Y aunque hoy en día tienen muy poco prestigio, que se lo ha ganado a pulso, sí que es verdad que los premios de la academia son los premios de la academia y cuando no la cagan saben reconocer una buena película. Ford es conocido por sus Westerns (La Diligencia, Centauros del desierto, Quién mató a Liberty Valance… todos unos señores westerns), pero su realización no se quedó ahí. El listado de películas que dirigió es inacabable, pero entre ellas y aparte de los westerns destacan Un hombre tranquilo, Que verde era mi valle y Las Uvas de la Ira (por las tres películas se llevó el Oscar a mejor director). Por tanto podemos decir que más allá de los premios John Ford es uno de los mejores directores de la historia del cine.

Las Uvas de la Ira es la adaptación de la novela de John Steinbeck (que recibió el premio Pulitzer y que me leeré en cuanto tenga un poco de tiempo) del mismo título y nos cuenta la odisea que tuvieron que pasar la familia Joad como consecuencia de la Gran Depresión. En las clases de historia te lo cuentan, el crack del 29 hizo quebrar todos los bancos, la economía americana se fue a la mierda y por consiguiente la Europea Occidental que maltrecha después de la Segunda Guerra Mundial, dependía de los americanos. Cifras y más cifras, pero en esas clases de historia falta la parte humana, la cantidad de gente no solo se quedó sin trabajo, la cantidad de gente se que quedó sin hogar, gente que tuvo que viajar engañada por la falsa concepción del sueño americano y de la soleada, brillante y con trabajo para todos California.
Ese retrato de miles de familias anónimas que los años han dejado en el olvido lo personifican los Joad, familia humilde que después de que el banco se apropiara de su tierra deciden ir a recoger fruta a California. En el film vemos como verdaderamente lo último que se pierde es la esperanza. Vemos la lucha constante de una familia que a duras penas puede comer todos los días, pero que sin embargo está unida. Esa unión hace la fuerza y les permite seguir adelante. Y en esa humanidad que destila cada fotograma rodada como una amarga road movie residen las virtudes de la película. Cada escena, cada fotograma de la película parece la historia de cualquier fotografía de Dorothea Lange.



Fotografía de Dorothea Lange

“Yo estaré en todas partes, en todas partes donde quiera que mires, donde exista una posibilidad de que los hambrientos coman, allí estaré, donde exista un hombre que sufra allí estaré, y estaré en la risa de los niños cuando sientan hambre y la cena esté ya preparada, y cuando los hombres coman de la tierra que trabajan y vivan en las casas que levanten, allí también estaré.” 

Con esta frase, el personaje de Tom Joad se ha convertido en ese espíritu, ese fantasma (tal y como nos cuenta Springsteen en su canción y como él mismo nos dice al final de la película) presente en todas las desgracias. El antihéroe que lucha una pelea perdida de antemano.
Quizás me mosqueó un poco ese oasis de falsa felicidad dado a las medidas del New Deal de Roosevelt para salir de la crisis. Ese mini-mundo casi perfecto que rompe con el pesimismo y realismo de la película. Y ese doble final, que aunque ambos conmovedores me hubiera quedado con el fundido negro después la conversación entre Tom Joad y su madre.
Para los que hemos visto la película, al oír Tom Joad no podemos evitar ponerle ese rostro y figura delgada de Henry Fonda. Y es que el actor hace una interpretación que pasará a los anales, la personificación de todo un colectivo. La interpretación de un hombre que después de salir de la cárcel intenta vivir con su familia pero la situación le sobrepasa y se ve obligado a sacrificarse. Jane Darwell interpreta al otro pilar de la familia Joad, a la madre. Un sufrido a la par que agradecido personaje que le valió un Oscar. La encargada de mantener unida la familia y de dar fuerza a todos para seguir adelante después de que Tom se fuera. Ambos mantienen una relación que bien podría simbolizar el fuego familiar, la unión. Ambos nos ofrecen diálogos sinceros y sin tapujos, y miradas melancólicas. Otro personaje muy interesante es el de Casey, un ex predicador que ha perdido su vocación porqué se ha dado cuenta que se enamora de todas las chicas que van a confesarse. Un personaje cómico que nos gana el corazón pero muy amargo. Interpretado por Carradine.



Como conclusión Las Uvas de la Ira (Grapes of Wrath) es una de esas películas imprescindibles que por alguna extraña razón que no logro comprender el paso de los años la ha dejado en un escalón inferior a películas clásicas como Casablanca y Lo Que El Viento Se Llevó, cuando en realidad las puede mirar de tú a tú. Una historia desgarradora acentuada por una muy buena fotografía y banda sonora y unas interpretaciones memorables.

Podéis ver la película online aquí:

domingo, 3 de abril de 2011

Películas - Años 20: La Pasión de Juana de Arco (1928)



LA PASSION DE JEANNE D´ARC (10/10)





Lo primero que vemos son unos títulos sobre la música de la obra. Téngase en cuenta que se rodó en 1928 por lo que sencillamente nos dicen que la película inspiró al compositor Richard Einhorn para componer esta magnífica banda sonora que encaja, no solo a la perfección, sino que aumenta la intensidad y la emoción de la cinta a niveles seguramente impensables para su director.
Tras esto, y los primeros carteles presentando la cinta, aparecen otros acompañados de la primera melodía de la banda sonora:

Rodada en Francia en 1927 por Carl Th. Dreyer, La Passion de Jeanne D´Arc fue víctima de varias ordalías. Censurada antes de su estreno en 1928, el negativo original fue quemado en el fuego. Un segundo negativo reeditado por Dreyer con otras tomas también se perdió en el fuego.
Durante más de medio siglo, esta gran clásico del cine fue unicamente conocido en copias mutiladas, o una versión sonorizada la cual tiene poco que ver con la original.
Pero en 1981, una copia danesa original, completa y en muy buenas condiciones, fue milagrosamente descubierta en un armario de un institución mental noruega. Gracias a la ayuda de Ib Monty, Director del Museo Danés de Cine, y de Maurice Drouzy, quien reestableció el texto en francés, la Cinemateca Francesa ha sido capaz de reconstruir esta versión francesa, seguramente muy fiel a la original.
***
En la Cámara de los Diputados de París se conserva uno de los más extraordinarios documentos de la historia mundial: el diario de las sesiones del juicio a Juana de Arco, juicio que terminó con su muerte. Las preguntas de los jueces y las respuestas de Juana fueron trascritas al pie de la letra.
Leyéndolas descubrimos a la auténtica Juana... no a la Juana de armas sino a la sencilla y humana, una joven que murió por su país, y somos testigos de un drama sorprendente: una joven, piadosa muchacha enfrentada a un grupo de teólogos ortodoxos y poderosos jueces.

Que junto a la música aparezca una introducción sobre la película tan interesante hizo que se me pusiera la piel de gallina. Estaba tumbado en mi cama seguro de que me preparaba para ver una obra maestra, y de hecho fue así.
No podemos decir que sea una cinta biográfica al completo de la vida de Juana de Arco (1412-1431), como si podría ser la versión de Luc Besson; sino más bien centrada en el juicio celebrado contra Juana y su posterior ejecución.
A modo de introducción, Juana de Arco fue una joven francesa que dirigió a los ejércitos franceses en 1429 durante el Asedio de Orleans y otras batallas, logrando la victoria y la coronación del rey frances Carlos VII. Posteriormente fue apresada y entregada a los ingleses, los cuales la condenaron a la quema por herejía. Actualmente es la patrona de Francia y una de las principales figuras de su historia.
La película es, en casi su totalidad, un galería de primeros planos tanto de Juana (una bellísima y magnífica Maria Falconetti) como de sus jueces lo que plasma de modo más directo sensaciones como la ira, la angustia, el terror o la malicia.
Juana es interrogada sobre su vida y su relación con Dios, y creo que fue un gran acierto por parte de su director, Dreyer, basarse en las actas originales, ya que resulta emocionante revivir las auténticas respuestas de una figura como la de Juana de Arco y ver sus respuestas. Algunas con miedo, otras con duda, en ocasiones vemos entereza y pasión, temor e ingenuidad en otros, pero ante todo vemos a la auténtica Juana.
Es tal la belleza en la que se recrea, el ritmo de la cinta, esa ingente cantidad de primeros planos de Maria Falconetti, la música de Einhorn, la fotografía en blanco y negro, y el efecto que causa sobre el espectador la cinta que puedo decir que quizás sea de las mejores películas de la historia y pocos puedan recriminármelo.

(Editado el 03. 05. 2013)
Recientemente apareció en la novena posición de la prestigiosa lista de 50 mejores películas de la historia de la revista Sight & Sound. Y es que estamos hablando de uno de los documentos cinematográficos más importantes del siglo XX, y que junto a Sunrise: A song of two humans, y El Acorazado Potenkim, encontraremos en las listas de los críticos y expertos más prestigiosos y respetados del mundo.

¿Necesitáis más argumentos?

Y aquí podéis ver la Película Completa:



@solocineclasico
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