miércoles, 28 de abril de 2010

Película - Años 30: Viva la Libertad (1931)


A NOUS LA LIBERTÉ (8/10)

El otro día Rene Clair y su película A Nous La Liberté (Viva La Libertad!) me mostró como incluso los mejores directores se inspiran en otras películas para armar sus obras maestras. Tiempos Modernos esa película por todos conocida, en la que Chaplin hacía una genial, maravillosa y perfecta metáfora de la pérdida del individuo en el periodo de entre guerras con el auge de la industria y la cadena de montaje, bebe mucho de esta película francesa hecha 5 años antes.
Y es que nada como las clases de cine (una asignatura que me justifica todo primero de Comunicación Audiovisual) para confirmar lo que ya sabía que me quedan muchas joyas por ver.


A Nous La Liberté es un film de 1931. Cinco años más tarde Chaplin construiría Tiempos Modernos con un punto de partida muy parecido. Las secuencias que Clair en la fábrica, así como el emblemático final con ambos protagonistas buscando el camino correcto, serían inspiración para el inglés para hacer su película. El director francés lejos de enfadarse por plagio, se sintió halagado de que un genio como Chaplin se basara en su película.
A Nous La Liberté nos cuenta la historia de dos compañeros de celda, Louis y Emile, en una cárcel que deciden fugarse. El plan no sale como lo habían planeado (nunca salen bien) y mientras uno consigue salir, el otro es atrapado por los guardas. Los años pasarán y sus vidas progresarán. Uno de ellos, el que logró salir de la cárcel, prosperará en el negocio de los toca-discos hasta llegar a tener una gran empresa con centenares de trabajadores explotados. Mientras que el otro conseguirá escapar de la cárcel y tendrá que encontrar la manera de sobrevivir en un mundo en plena evolución. El destino los vuelve a juntar en la fábrica dónde Louis, el propietario, lejos de haber cambiado se alegra de ver a su amigo y decide ayudarle en todo lo que puede.
El enorme cambio no solo económico que ocasionó la Revolición Industrial marcó un antes y un después en la sociedad. El cine se vio obligado a ejercer de testigo de la época mostrándonos este cambio. La deshumanización del hombre convirtiéndolo en parte de una manada (como expresa de manera genial Chaplin en Modern Times) era el tema principal de las películas más arriesgadas de la época. Con geniales escenas sobre las cadenas de montaje que después inspiraría a Chaplin para hacer uno de los mejores “bailes” de su mítico Charlot.
La comedia del cineasta francés Rene Clair no se queda ahí, además es un canto a la amistad entre los dos protagonistas. Una amistad que consigue romper la barrera entre pobres y ricos de manera un tanto ingenua y utópica, pero no por ello peor. Simpatía, sencillez y libertad son tres valores presentes en cada fotograma de la película. El film del cineasta francés además nos hace reflexionar con sobre las pequeñas cosas que nos hacen ser personas individuales y no un todo impersonal, un cielo, unas nubes, la mirada de una chica des del balcón.

Henri Marchand y Raymond Cordy son los protagonistas del film interpretando a Emile y Louis respectivamente. El primero con una mirada ingenuo y más instinto que cabeza intenta conseguir sus objetivos. Objetivos que están lejos del dinero o del materialismo necesario para progresar en la creciente nueva sociedad. Emile es un “bicho raro” en busca de amor, paz y libertad. Cordy interpreta a Louis un rico empresario que ha sido atrapado por el sistema. Pero el reencuentro con su amigo le hace replantearse su vida y se da cuenta que su amigo aunque ingenuo y en busca de una quimera imposible vive mejor que él.
La película de apenas 90 minutos de duración se pasa en un abrir y cerrar de ojos gracias a un ritmo envidiable y ágil. Una banda sonora inolvidable con las voces de los presos cantando a la libertad dan la guinda a una película imprescindible para un amante del cine.
Una comedia que se podría considerar musical, simpática, sincera y sencilla con buenas interpretaciones y magistralmente dirigido por Rene Clair.

4 comentarios:

  1. Me ha dejado muy sabor de boca tu crítica, Gine. Se te echaba de menos por estos lares...

    P.D.: Con asignaturas como esas con las que por cojon*** más se aprende. Doctorate con SoloCineClásico, pequeña!

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  2. Aún no la he visto!!! Pero conocía la anécdota (y me encantaba) de que Clair dijera que cualquier inspiración que su película hubiera podido darle a Chaplin era un honor para él.
    A ver si la veo.
    Un saludo.

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  3. Para nosotros la libertad es una preciosura. Realmente, gustos son gustos pero no entiendo a los que comparan a tati con rené clair. en cuanto a la cuestion del plagio en esos tiempos era muy particular. Tampoco Chaplin se sintió plagiado por "cazadores de almas" de Von stenberg y si la ven es una versión de "the kid" en clave dramatica y religiosa nada más en cambio chaplin tambien declaró repsecto de aquella que admiraba a stenberg y que era un honor
    Saludos cinefagos

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  4. Gine, no he visto esta pelicula. Pero hace poco volvi a ver Tiempos Modernos despues de 10 años de haberla visto en el colegio, y con un poco más de pensamiento crítico debido a los años :( la verdad que le encontre nuevos elementos.
    A diferencia (creo) de los protagonistas de esta historia, llama la atención cómo el vagabundo de Chaplin prefería quedarse en la cárcel a integrarse en la sociedad que lo estaba carcomiendo :(
    Te felicito por tu crítica y voy a ver como consigo esta peli para verla. Saludos!

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