lunes, 31 de agosto de 2009

Chicas del Cine Mudo: Mabel Normand (1892 - 1930)

LA MÁS PROMINENTE CÓMICA DEL CINE MUDO


Al igual que ya he hecho con la sección de Los Simpson, mis disculpas una vez más por el abandono de esta, la cual es mi favorita. Mi interés por analizar y mostrar la otra vida menos conocida de las grandes estrellas del cine clásico, especialmente las chicas del cine mudo no se ha visto rebajado nada este verano... simplemente no se ha visto. Lo siento.

Hoy quiero volver a lo grande con una de las grandes, Mabel Ethelreid Normand, más conocida por Mabel Normand. Quiero hablaros de la que podría haber sido una de las mujeres con mayor éxito, poder y fama no solo del cine mudo, sino del cine en general. Pero como en muchos casos, esa racha de éxito y buena suerte se vio truncada por una serie de sucesos que fueron acabando poco a poco con nuestra protagonista hasta el día de su muerte, 37 años después de su nacimiento.

Al igual que otras muchas, Mabel tuvo que salir para delante ella sola como pudo. Nacio en Staten Island, Nueva York, pobre como las ratas. Su padre era un carpiterento que trabajaba muy de vez en cuando. A los 16 años empezó a trabajar como modelo de artistas de cine. Durante esa época fue descubierta por Mack Sennett con el que mantuvo una aventura durante años. Gracias a él conoció a uno de sus más importantes amistades, Charles Chaplin, con el que actuó y dirigió en alguno de sus primeros cortos. También fue una de las primeras en que lanzó una tarta a Roscoe Arbuckle. Se cree que fue durante esta época cuando se enganchó al alcohol y a los narcóticos. Pocos años después terminó su relación con Sennett y firmó un contrató con Samuel Goldwyn de 3500 dólares semanales. Llegó a abrir un estudio de cine en Culver City, California.

Al poco de dejar a Sennett, conoció al director William Desmond Taylor, el cual se convirtió en su amigo más intimo. Tenían muchas cosas en común, y una de ellas era la lectura. Pero he aquí donde empieza la cuesta en picado. La noche del 1 de febrero de 1922, la policía llegó a casa del director alertados por un aviso de que había sido asesinado. Cuando entraron en la casa no solo hallarón el cuerpo, sino a Mabel, la cual estaba registrando la casa. Lo que estaba buscando en realidad eran unas cartas de amor que ella había escrito a él, y que finalmente hallarón en una de las botas de montar de Taylor. La policía la colocó como principal sospechosa, no solo por su relación amorosa, sino por la afición de Mabel a las drogas y la firme oposición de estas por partes del director. La prensa ayudó a promover una campaña de desprestigio sobre Mabel, como casi siempre, la mayoría de lo que se escribió fue falso. Curiosamente, en 1964, la actriz Ella Gibson, en el lecho de muerte reconoció haber sido la que disparó a Taylor.

Pero no todo quedó ahí. Para desgracia de Mabel, dos años después, su chofer, Joe Kelly (un ex-presidiario llamado Horace Greer), disparó e hirió a Courtland Dines, amante de Taylor, con la pistola de Mabel.

En 1926 se casó con Lew Cody, al que conocía desde 1918. Mabel pasó un tiempo en varios sanatorios debido al fuerte deterioro que sufrió su salud.
Falleció de tuberculosis en 1930.


Solo Cine Clásico recomienda sus siguientes películas:

A Noise from the Deep (1913) de Mack Sennett
Tillie´s Punctured Romance (1914) de Mack Sennett

Y por supuesto os recomiendo el siguiente video. La escena con el león es alucinante, de verdad.



Los Simpson en el Cine Clásico... El señor Smith va a Washington

EL SEÑOR SMITH VA A WASHINGTON/ LA FAMILIA VA A WASHINGTON (3x01)

Ante todo perdona lo abandonado que, por mi parte, ha estado este blog. Mis más sincero agradecimiento a Gine, Pabela, redna y Dialoguista por seguir ahí velando por el blog. Así da gusto.
Por otro lado reanudó la sección de Los Simpson en el Cine Clásico con nuevo material, ¿cómo no?
El de hoy no es más ni menos que un curioso homenaje a uno de los clásicos de Frank Capra, Mr. Smith goes to Washington, junto a su actor fetiche, el colosal James Stewart.



Hasta la semana que viene.

jueves, 27 de agosto de 2009

Películas - Años 40: El Hombre Lobo (1941)


THE WOLF MAN (7/10)


Mientras servidora espera con bastantes ganas el remake de The Wolf Man... nada mejor que ver la original para introducirse más en el mundo de ficción en el que el licántropo es ese monstruo que vaga durante las noches de luna llena por los bosques aterrorizando a todo el pueblo. Sobre el remake ya he comentado en alguna entrada que estará protagonizado por Benicio del Toro, Hugo Weaving, Anthony Hopkins y Emily Blunt. Actualmente el film está en post-producción después de tener que rodar más escenas... y que hace poco se retrasó el estreno hasta 2010.
Pero mejor centrémonos en el film de 1941 dirigido por George Waggner. The Wolf Man es una cinta de terror en todo su sentido clásico. Un sentido que desgraciadamente se ha degenerado hasta extremos insospechados, hasta convertirse en un chiste de lo que era. Antes el terror no tenía porqué haber litros y litros de sangre, ni movimientos bruscos de cámara, ni subir el volumen para despertar al personal. Solo tenían que crear una historia interesante y misterio para atraer al público. No estoy muy metida en el cine de terror, pero lo poco que he visto, se sabía hasta el orden en que morían los personajes a lo largo del film. Unas películas en que el malo parece muy listo y los buenos muy tontos.

Pero vamos a la historia del licántropo. The Wolf Man empieza con el retorno del hijo pródigo de Estados Unidos, Larry Talbot. Los Talbot son una de las sagas familiares más conocidas de Gales y gozan de gran popularidad en las altas esferas. Mirando por un telescopio, Larry encontrará a Gwen, una chica que trabaja en la tienda de su padre. Una noche, en medio de la feria situada a las afueras del pueblo, Larry y Gwen se verán sorprendidos por un misterioso y terrorífico monstruo. Al luchar heroicamente para proteger a Gwen, Larry es mordido por esa extraña criatura. Larry empezará a experimentar cambios y descubrirá que se ha convertido en un hombre lobo y que por las noches pierde el control y se va a buscar alguna presa fácil. Esas circunstancias provocarán que nuestro protagonista se vea obligado a alejarse de Gwen para no hacerle daño.


Esta clásica historia, no tiene giros argumentales, ni complicaciones, a base de un guión sencillo y bien estructurado nos presenta una historia, nos la desarrolla y al final nos la cierra de manera ejemplar. Lejos de hacer un alarde de efectos visuales, en el film prima la historia, la cual da importancia a esa eterna dualidad entre el bien y el mal. El personaje de Larry Talbot sigue el ideal romántico, también presente a lo largo de toda la historia. Un personaje que poco a poco se convierte en un pelígro, en un marginado de la sociedad por ser diferente, un jorobado de notre-dame, un fantasma de la ópera. Un personaje al que le es imposible conectar con el mundo porqué es diferente. Un personaje que se ve obligado a perder todo lo conseguido hasta el momento y todos sus objetivos, obligado a olvidar a la persona que quiere y a la absoluta soledad.

Lon Chaney Jr. es el encargado de llevar a acabo este rol de protagonista solitario y torturado por el mundo que le ha tocado vivir interpretando a Larry Talbot, y aunque para mí no llega al nivel de su padre, apodado por su versatilidad el hombre de las 1000 caras, si nos ofrece un notable trabajo. A Lon Chaney Jr le acompañan Claude Rains como John Talbot, padre de Larry, Warren William como Dr. Loyd, Ralph Bellamy, Patric Knowles, Bela Lugosi como el misterioso feriante, Maria Ouspenskaya interpretando a la zíngara, Evelyn Ankers, J.M. Kerrigan, Fay Helm y Forrester Harvey.


El film además cuenta con una muy buena fotografía de Joseph A. Valentine en b/n que resulta imprescindible para que el film acabe transmitiendo esa atmosfera oscura, trágica y misteriosa, una ambientación que se acaba convirtiendo casi como un personaje más.

Como conclusión, no será el mejor clásico, pero hoy en día que parece que no sale ningún producto decente de terror, como mínimo no de este tipo de terror es más que interesante echarle un vistazo a esta película.

@solocineclasico

viernes, 7 de agosto de 2009

Películas - Años 20: El Moderno Sherlock


SHERLOCK JR. (9/10)

En 1991, Sherlock, Jr. fue seleccionada por la librería del Congreso de los EE.UU para intregrar el registro Nacional de Films por ser "obra culta, histórica y estéticamente significante". En el 2000, lo fue por el Instituto de cine americano para la lista de las mejores 100 comedias; y es que viendo este tercer film de Buster Keaton, dirigido además por él y escrito por Clyde Bruckman, Jean Havez y Joseph A. Mitchell uno no puede menos que aplaudir de pie sea donde sea que la disfrutemos. En apenitas 44 minutos, este tesoro que solo un maestro como Keaton podía brindar, nos cuenta una historia tan surrealista como su protagonista.
Keaton es un muchacho que trabaja proyectando films en el cine del barrio pero sueña con convertirse en el mejor de los detectives privados. Pretende- en competencia con un descarado ladrón- a una hermosa joven, Kathryn McGuire cuyo padre, Joe Keaton (el mismo padre de Buster) echará de su casa tras una cruel treta del villano. Desanimado Keaton volverá a su trabajo para sucumbir a un sueño pesado que lo trasladará a la pantalla y lo hará soñar con ser el detective más inteligente del mundo.
El cine dentro del cine, la ficción y la realidad entremezcladas; recursos que tantos otros films han tomado de este artista sin par.
Pero lo que tiene realmente de valorable esta gema del cine clásico, es la extraordinaria edición de las escenas que para la época eran casi impensables. Si a nuestros modernos y tecnologizados ojos nos sorprende, no imagino el espasmo emocional que muchos habrán sentido el día de su estreno. Escenas de riesgo mostradas con gracia extrema, sí, uno no puede dejar de reírse, pero que sin duda podrían competir equitativamente con muchas de las que hoy nos brinda el cine con sus puntillosos cuidados y dobles de riesgo. Vean dos datos asombrosos: la escena del tren donde Keaton termina sostenido de un caño, resbalando y posteriormente cayendo por el efecto de un tremendo chorro de agua al suelo , le provocó una lesión en el cuello que años más tarde fue diagnosticado como consecuencia de las tremendas jaquecas que el pobre Buster sufría a diario. Y el mismo Keaton, reemplazó a Erwin Connelly en la escena de la caída de la motocicleta. ¡Increíble!, ¿verdad?.


El film que no economiza en gracia, estética y acción cuanta con un sin número de brillantes momentos que difícilmente se nos borrarán de la memoria: la impecable coreográfica persecución a pie de Keaton al villano, Ward Crane; el escape a través de una ventana en la que queda vestido de vieja, son garantía de una media hora y pico de cautivante creatividad en el cine. Una oportunidad única y fascinante de entrar por la puerta grande del cine clásico para aquellos que no lo cultivan.

Aquí podéis ver la Película Completa:



@solocineclasico
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